EL ZOOLÓGICO DE 

CLIENTES "ESPECIALES"

¡UN VISTAZO A LO QUE  NOS
OCURRE A LOS PROFESIONALES!


En 15 años que tengo trabajando en el ramo de la comunicación por mi cuenta, me he topado con un sinnúmero de clientes. La mayoría han sido buenas experiencias, sin embargo, unos cuantos (que son los menos) han presentado una serie de características que he comentado con hilaridad entre varios colegas y profesionales de los circuitos en los que estoy inmerso. Al parecer de todos,  estos clientes se repiten, no importa la ciudad e incluso el país. La gente es gente aquí y en china. Por ello hemos elaborado un pequeñísimo catálogo con el afán, primero, de hacer consciencia en la gente que solicita nuestros servicios, y segundo, de efectuar catarsis con algo de humor.



EL PAN COMIDO
Es un tipo al que nada le sorprende. Todo es natural y para él pintar la Capilla Sixtina en una semana es tardarse mucho. Él mismo se ha preguntado por qué Miguel Ángel se tardó tanto si eso "cualquier persona dedicada lo hace y hasta mejor". No valora el trabajo porque jamás lo ha intentado realizar y es muy probable que nunca lo haga. De todas maneras es un piedra en el zapato cuando sólo es un mirón, no toma decisiones y está metiendo su nariz en la presentación de resultados para obtener proyectos más grandes.

EL GEEK
Siempre tiene un software que hace lo mismo que  los profesionales. Él siempre conoce programas o artefactos que vio en una "exposición en japón" o en el Consumer Electronics Show de Las Vegas, y que hacen lo que tu en la mitad de tiempo con sólo hacer click o presionar un botón. Si no encuentra algo pronto en su memoria, nada le gana a lo que un amigo vio en una nave espacial.



EL DON RAMÓN
Al igual que el personaje de la televisión, él sabe hacer todo porque en algún tiempo se dedicó a eso, ganó un premio o fue campeón. No se le gana a discutir en nada y desdeña la verdadera experiencia. Si se trata de software, con la habilidad que dice tener, en media hora está haciendo renders fotorealistas en Maya.

EL ¡AY APÁ!
Ciertamente admira el trabajo y busca tenerlo… ¡Pero no a cualquier precio! El señor se siente en tianguis y regatea hasta las impresiones de la cotización. Busca cualquier detalle a su favor para obtener una rebaja en el precio e intenta a toda costa no soltar anticipos por ningún motivo. Cuando paga, lo hace un mes después (porque es la política de su negocio) con un cheque posfechado en Navidad.

EL ABUSADOR TOCHO
Como no tiene dinero para implementar un plan de imagen, de comunicación o de publicidad, pide sólo un video "cortito" y proporciona un mínimo de información para ello. Solicita el guión previamente por correo para "darle el visto bueno" y pide que en el lugar del logotipo del negocio que va en el video, hagas un gráfico "sencillo" con algo que trae dibujado en una servilleta. Tiempo después te das cuenta que el texto del guión lo utilizó para los contenidos de su folleto, el gráfico ya es su logotipo oficial y tiene varios vídeos caseros de su empresa hechos con las entradas y créditos del video que originalmente te pidió. Todo, por supuesto, está cortado y pegado con los pies.

EL SPIELBERG
El señor (o la señora) quiere un video que hable acerca de su marca y que tenga un impacto fortísimo en los inversionistas y accionistas de la compañía. Para ello cita al grupo de profesionales y se dedica a hablar. Lo malo es que comienza con "…que salga el logotipo de la empresa girando en 360 grados en 3D y se coloque junto a los logos de nuestros socios comerciales". Y continua:  "…luego una entrevista con nuestra gente de nivel más bajo en donde se hable de lo que la empresa los ha favorecido". Después diseña bumpers, establece el color y el ritmo de unas cortinillas como las que vio en el Discovery y sigue hablando 3 horas. El video va a ser un largometraje tan aburrido que causará que ruede la cabeza de alguien.

EL AMADO TOMILLO
Es un cliente amable, comprensivo, dispuesto, con cultura, que aprecia el trabajo de un profesional de la comunicación y que admite propuestas con sentido. ¡Hasta paga su anticipo sin chistar! Manda a los profesionales a trabajar y terminado el plazo se le entrega la producción, el diseño, el video o lo que sea que haya pedido. Cuando lo ve hace sólo unas pequeñas observaciones, felicita a todos por su trabajo y accede a pagar el anticipo al día siguiente. ¡Todo fluyó demasiado bien! La pesadilla es en la mañana cuando se presenta con una serie de cambios mayores que implican más semanas de trabajo. Entre las razones, se le sale que a él sí le gustó pero que su "conejita" consideró que sería mejor cambiar los colores, quitar entrevistas, poner nuevas imágenes y hacer retakes (repeticiones de tomas) sin que se vea el cielo con tantas nubes.

EL NINJA
Es misterioso y serio. Todo su proyecto es de realización relativamente sencilla. Se rehusa a los contratos. Si se trata de vídeos, rara vez pide cambios. Solicita una copia en baja resolución, avienta una bomba de humo al piso y no se le vuelve a ver jamás. Ni pagó y muchas veces ni se concluyó su proyecto. Generalmente se las gastan así sólo con proyectos pequeños en donde el equipo creativo pierde sólo un poco de tiempo.

 

EL LO QUIERO PARA MAÑANA
La planeación no es lo suyo. O saca ideas del sombrero para una producción con tomas aéreas para mañana o ha postergado el llamar por teléfono durante un mes para esa presentación del proyecto con los ejecutivos japoneses que es al rato a las 6. En ambos casos exige calidad en imágenes, en contenidos y casi nunca paga un centavo más por la urgencia.

 

EL CAPATAZ
Son las tres de la mañana y sigue llamando cada 40 minutos para ver si estás trabajando y pregunta los nombres y apellidos de todos. Además, cada llamada está cargada por veinte nuevas ideas o cosas que "sería mejor cambiar".  Si se trata de una presentación ejecutiva con otra empresa con la que tenga que quedar bien, quiere a los profesionales junto a él y carga con todos (en tercera clase) a México, Guadalajara, Monterrey o San José de la Piñas. Ese día a todos les reparte tarjetas de presentación de su empresa para que los visitados crean que toda tu empresa de comunicación es un minúsculo departamento de su magna corporación. Nada sería mejor que se enterara el Seguro Social. El colmo es cuando comienza a darle a quien primero se deja las llaves del carro para que le traigan su laptop o que le compren un café que se le antojó del Starbucks.

EL STEVE JOBS
Es ese que siempre está en un proyecto grandioso con el que todos nos vamos a hacer millonarios, a trascender por generaciones o ganar un premio intergaláctico. Él es un artista inspirador para sus empleados y para la gente que lo conoce (o al menos eso cree él). Por supuesto el trabajo de comunicación es fundamental para que todos le compren la idea, no tiene dinero y cree que la gloria alimentará a tu familia, pagará tus empleados, será suficiente para los recibos y se convertirá en utilidades a final de año.

EL PATAS VERDES
Es un sapo galán-simpático. Piensa que lo que paga por un proyecto incluye la salida al café o al antro con cualquier palo de escoba que trabaje en el equipo creativo. Emplea toda su elocuencia para quedarse a trabajar con esa persona a solas y si no se le controla como es debido, ocasiona la baja del equipo de alguien que realmente trabajaba muy bien. Generalmente son empleados de empresas que llevan a cabo proyectos fuertes y que no titubean en pagar el verdadero valor del trabajo.



Todas estas clasificaciones NO SON EXCLUYENTES. Es decir, puede haber uno con mezcla de otro , u otro con mezcla de otros dos.



LA EXPERIENCIA CON LA MAYORÍA DE LOS CLIENTES ES MAGNÍFICA, AUNQUE NO DUDAMOS QUE EXISTAN TAMBIÉN PROFESIONALES QUE MEREZCAN UN LUGAR EN "UN ZOOLÓGICO DE LA COMUNICACIÓN"